Me duele la espalda, ¿qué colchón me conviene?

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El estilo de vida actual, las prisas, los trabajos pesados, el estrés y las malas posturas provocan que un buen número de personas sufran de dolores y molestias de espalda. El riesgo aumenta a medida que nos hacemos mayores. Descansar correctamente y hacerlo en un buen colchón puede arreglar o empeorar el problema. E incluso puede ser la causa de nuestro dolor. Por eso, hemos querido preparar este post, porque Me duele la espalda, y quiero saber ¿qué colchón me conviene? Hay tantos colchones distintos que cuesta elegir entre unos u otros.

La importancia de cuidar la espalda

Aunque a todos nos ha dolido la espalda en alguna ocasión, esto no quita como además sabrás, que los dolores de espalda son sumamente incapacitantes. Si nos duele la espalda nuestra vida se ve limitada, no solamente por las cosas que realmente no puedes hacer, sino también por aquellas otras que no te apetece ni intentar por causa de los dolores.

Tener la espalda mal nos resta calidad de vida y, cuando esto ocurre, tener un buen descanso se convierte en algo fundamental para que podamos recuperar esa energía que consumimos en exceso por culpa de las molestias. Levantarse de la cama o del sofá se convierte en todo un desafío si la espalda nos está fallando.

El cuidado de la espalda pasa por estar acostado en las condiciones adecuadas. Y para esto el colchón tiene, sin duda, un papel protagonista. Así que en estos casos no nos vale cualquier colchón. Más que nunca debemos aparcar otros intereses, ya sean económicos, ahorrativos, o estéticos y buscar un colchón que sea bueno para la espalda, cueste lo que cueste. De lo contrario, lamentarás las consecuencias.

Ahora bien, ¿y cuál es este colchón bueno para cuidar la espalda que te puede beneficiar en mayor medida que otros colchones?

Colchón, ¿duro o blando?

No caigas en el error. La cosa puede darse a confusión. Y es que podemos pensar que una superficie blandita es más agradable y acogedora que una superficie dura. Sin embargo, es precisamente al revés y los colchones blandos lo que hacen es que nos hundamos, por nuestro propio peso, en el colchón.

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Pese a que a priori no se nos ocurra creerlo así, los colchones firmes (que no es lo mismo que colchones duros como piedras), hacen que el cuerpo quede flotando. ¿No te lo crees? Haz la prueba.

Atención a la parte baja de la espalda

Hablando de dureza, firmeza y sujeción, como decíamos antes no hay que confundir la dureza con la firmeza, porque lo que necesita nuestra espalda es sujección. Si la espalda no se sujeta sino que cae a su suerte, se hará daño. Mientras que sujeta, esta tendrá un apoyo donde quedar protegida.

Especialmente, presta atención a una zona, la parte baja de la espalda. Aquí es donde más sujeción tiene que haber para evitar daños lumbares y de espalda. Tu espalda ha de quedar alineada, y esta es la clave. Luego no importa que el colchón sea blando, siempre y cuando la zona baja de la espalda esté alineada y sujeta. Tampoco es cuestión que te acuestes sobre una piedra. Y, de hecho, hay colchones que son duros pero la sujeción que tienen es insuficiente.

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Cuando vayas a comprar un colchón podrás encontrar que hay una escala de firmeza cuyos grados pueden alcanzar hasta 10. Pues bien, un nivel medio sería perfecto, así que escogiendo entre un grado de firmeza 5 a 7 estarías acertando.

Está comprobado que el colchón tiene puntos de presión donde empuja al cuerpo. Al hacer esto, el alineamiento de la espalda se pierde, de modo que es algo que perjudica la salud de la espalda. Cuando la columna pierde su línea recta, la presión en esta aumenta y el riesgo de sufrir una lesión también lo hace. Que esto no suceda va a depender de que escojamos el colchón con la firmeza adecuada.

El colchón ideal para la espalda y lumbares

Estamos hablando mucho acerca del tema. Pero en resumidas cuentas, ¿qué es lo que necesito para que mi espalda y mis lumbares queden protegidas cuando me acuesto? Toma nota de estas características que tiene que tener tu colchón para cuidar la espalda.

En primer lugar, necesitas un colchón que tenga un buen punto de apoyo para la zona baja de la espalda o lumbares.

La firmeza perfecta para tu colchón irá de 5 a 7. Elegir uno u otro ya depende de tus gustos y de si prefieres mayor dureza o un colchón más blando.

Además de servir como punto de apoyo, el colchón ha de adaptarse al contorno de tu cuerpo. Por otro lado, piensa que nuestro peso también puede fluctuar, e incluso que, si dormimos acompañados, quizás nuestra pareja tenga un peso distinto al nuestro. Por eso, es importante que el colchón permita un buen nivel de compresión, que haga buen apoyo tanto en personas de mucho peso como en personas de poco peso.

También es necesario que el colchón no acumule calor. Si lo hace, nuestro descanso será deficiente y la sensación de agobio puede ser muy molesta, sobre todo en verano.

Con un buen colchón, no solo mejorará la salud de tu espalda y tus problemas lumbares, sino que notarás cómo la calidad del sueño también experimenta una notable mejoría. Y esto, tan solo cambiando tu colchón y apostando por la calidad, aunque sabiendo que hay detalles que mirar minuciosamente en la próxima compra de un colchón para cuidar tu espalda.

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