Cómo saber si un colchón es bueno

Comprar un colchón nunca es un gasto, resulta más bien una inversión, porque será lo que usemos para descansar luego de cumplir las actividades del día. Además, se pasa por lo menos 30 mil horas sobre él, así que pasarlas con las mejores condiciones es fundamental. En el siguiente post te hablaremos cómo sabes si un colchón es bueno.

Cuando se va a compra un colchón hay que tener el tiempo suficiente para elegirlo, y hacer los análisis de cada modelo. Por ejemplo, tumbarte sobre él y determinar si es duro o blanco, compara precios, etc. En este sentido, es necesario considerar ciertos aspectos que determinará si un colchón cuenta con la calidad que se desea.

Consejos para saber si un colchón es bueno

Toma nota de estos consejos para saber si un colchón es bueno que vamos a mostrarte a continuación.

Un colchón es bueno para ti según tu talla y peso

En caso tal que seas una persona un poco ancha lo más recomendable es que compres un colchón que aporte firmeza. Si en cambio, eres una persona un poco más ligera te convendrá un colchón más flexible que distribuya tu peso a lo largo de él. Ahora bien, si hablamos de medidas, lo más recomendable es adquirir uno que mida unos 10 cm más largo que tu talla. En caso de elegir una matrimonial, la referencia será la persona más alta.

Ahora bien, un colchón es bueno considerando su grosor, que debería ser de unos 15 cm, para que sea lo suficientemente confortable. Asimismo, en relación al ancho, lo que se recomienda es que la cama sea de 90 y 100 centímetros en caso de que duermas solo.

Para aquellos en cama matrimoniales es preferible que sea de 150 y 160 centímetros. Pero si eres de aquellos que les gusta acostarse a sus anchas hay unas camas llamadas King Size de 200 x 200 centímetros, resultan estupendas si duermes con pareja y una de ellas se mueve mucho.

Un colchón es bueno

Duermes solo o con pareja

Si duermes con pareja te convendrá un colchón que absorba los movimientos, de tal manera que cuando se mueva tu pareja no te molesten sus cambios de postura. En este caso, lo más recomendable son los viscoelásticos y los muelles ensancados.

Un colchón es bueno según la postura que adoptas

Si eres de esas personas que duermen boca arriba, entonces te conviene un colchón que sea duro para que protejas tu columna vertebral. Sobre todo   área más vulnerables para el dolor, como la zona cervical (cuello)  y lumbar (parte inferior de la columna).

Ahora bien, si eres de los que duermen de lado un colchón es bueno para ti de dureza intermedia, apropiados para que se acople a tus caderas y hombros. Asimismo, si duermes boca abajo, el colchón que te quedaría bien es uno blando para que no maltrates la zona del cuello y la columna vertebral no sea forzada con tanta torsión.

Algo muy importante a considerar en este apartado es que si eres de los que duerme de lado; para que tu columna descanse bien y aliviar esos puntos de más presión trata de dormir con las piernas ligeramente dobladas. Además, si deseas que tu confort sea mayor, entonces coloca un cojón entre las piernas.

¿Te mueves mucho en la cama?

¿Eres de aquellos que se mueven mucho en la cama? Entonces necesitas un colchón de mayor firmeza para que te muevas con comodidad y sin esfuerzo. Pero debes saber que un colchón muy duro (por ejemplo un futón) no es nada apropiado porque podría generarte gestos incómodos cuando cambies de posición.

Como dormirás en varias posturas durante toda la noche, te convendrá un colchón que se adapte bastante. Pero si eres de los que casi no se mueven, entonces elige un colchón según material y dureza tomando en cuenta la postura que adoptes cuando duermes.

Un buen colchón si eres friolero o caluroso

Un colchón es transpirable de acuerdo a los materiales que lo componen, si el aire sale con facilidad el calor que expide el cuerpo se disipa con mayor facilidad; por lo cual no se acumula. Por otro lado, si eres de esos que se destapan con frecuencia en la noche porque sufres de calor o vives en zonas de mucho verano, entonces te conviene un colchón de muelle que te darán frescura y mayor transpirabilidad.

En caso de que seas una persona que sufres mucho de calor, es probable que el de muelle no resulte suficiente para ti. En este caso, quizás te convenga un colchón que tenga materiales termorreguladoras. Hay modelos que tienen incorporado micropartículas de gel que hace el colchón mucho más fresco. Pero si eres de los que no quita el nórdico hasta verano, uno de látex o viscoelástico resulta adecuado para mantener el calor.

Los materiales son un indicativo de ser un buen colchón

No solo es el precio, las sensaciones al probarlo o las referencias del fabricante los únicos criterios que debes considerar para comprar un colchón. En este sentido, la composición de sus materiales también es  importante.

Colchones de muelle

Con el tiempo estos colchones han evolucionado mucho, se pueden encontrar con tecnología de muelles bicónicos. Debes fijarte en la cantidad de muelles que tenga (unos 220 garantiza comodidad y buen descanso) y la manera como están unidos, para así evitar la transferencia de movimientos por todo el colchón.

Colchones viscoelásticos

Quizás es el material más popular que hay y el más buscado para el descanso, aunque no siempre es bueno para todo el mundo. En caso de que optes por un colchón con tecnología viscoelástica, cerciórate de cuánto visco contiene sus capas: entre más alto, el colchón será mejor.

La medida del visco se da en kg/m3 y no requieres ser un experto para averiguarlo. La densidad media aconsejada es de 45 a 75 kg/m3. Si supera los 80 kg/m3 es de densidad alta, y si es inferior a los 40 kg/m3 es calificada como baja. Pregunta al vendedor o verifícalo en la ficha del producto. Además el grado de resilicencia (lo que tarda para volver a su forma original una vez que te levantas) es importante.

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